jueves, 28 de abril de 2016

IngeÑera en Mecánica del Movimiento Pélvico


Nunca supe que quería ser de grande. Cuando los profesores decían: 
-¿Que quieres ser cuando crezcas José?
- ¡Cirujano! Maestra. 
-¿Carla tú que quieres ser de grande? 
-¡Maestra! Así como usted. 
¿Y tú Mariel? 
- Bailarina de esas que se suben a las mesas (dije en una ocasión, para hacerme la payasa).
Aunque admito que no sonaba tan mal la idea. En otras ocasiones dije: Presidenta del Partido Defensor del Uso de los Calzones sin Liga, Abogada del Diablo (esa me valió un reporte y un par de nalgadas en casa), Reportera del Transito en los Baños de la Escuela ... y demás "charcherias" que me inventaba.
Cuando llego el momento de entrar a la Universidad, me dije: ¿Que quieres ser? ¡Ya estas grande! ¿Que carajos quieres ser?... no hubo respuesta. Como ya saben, estudie algo que dista de apasionarme pero aun así valientemente concluí esa etapa con éxito. Y ahora 22 años después de escuchar aquella pregunta es cuando puedo dar una respuesta concreta, parece que no era tan madura a los seis años para hacerlo.

Creo que nunca quise ser algo en especifico porque siempre quiero ser cosas especificas por cierto tiempo y etapas. Odio casarme con las etiquetas, soy la persona menos fanática que van a encontrarse, no tengo una banda musical favorita, no tengo un libro favorito, ni una película favorita. Todo me enamora por un cierto tiempo y luego se me pasa, todo menos mis amores, con ellos lamentablemente no aplica esta regla.  Sin embargo ahora entiendo que no podía darle una respuesta a la Profesora Alejandra por que simplemente quiero serlo todo y se que puedo ser todo, toda mi vida me he preparado para esto, nunca he podido encasillarme en una sola ciencia o en una sola de las artes, siempre navego de una a otra hasta conseguir dominarlas, combinarlas, aburrirme e ir a la que sigue y luego de regreso. Sí hoy quiero pintarme de rojo y mañana resulta que odio el rojo, así es como es y no hay más. Si hoy alguien me hiciera la misma pregunta, les diría que de grande quiero ser: Una niña de 6 años, otra vez.  El punto es que me encanta hacer las reglas de mi juego, disfruto ese en el que yo soy mi mejor y mi peor.

PD. No es cierto, la verdad quiero ser: IngeÑera en Mecánica del Movimiento Pélvico.




jueves, 14 de abril de 2016

Mr. Spirit

Guadalajara, 20 de Marzo de 2016

Querido Mr. Spirit:
No tengo ni puta idea de que estoy haciendo, ¿acaso tú sí? Lo único que sé, es que me encuentro cayendo en picada en las fauces del síndrome más hermoso y oscuro que este mundo conoce, ese del que muchos hablan pero pocos realmente comprenden: El “síndrome del artista incomprendido” ¿Crees que enloqueceré algún día? No te rías o bueno, ríe conmigo, riamos ahora que sabemos porque lo hacemos, quizá mañana no recuerde ni mi nombre o el tuyo, ríe conmigo y dejemos claro que esto no es una fábula o un invento, es real. Yo no creía en esto y justo ahora tampoco creo en mí lo suficiente, pero debo decirte que hay días en que intento con tanta fuerza atar mi mente al espacio terrenal que acabo haciendo lo que puedo y lo que creo que debo, otros días prefiero no salir de la cama para no tener que enfrentarme a la moral heredada y déjame te aclaro, comprender lo que me aqueja sin duda ha sido el camino más empedrado, podrido y magnifico que he deambulado. Miento si te digo que estoy en equilibrio, la realidad es que todo el tiempo voy sobre las marea, así es, tus sospechas son ciertas, siempre ando en búsqueda de posibilidades mágicas y realmente intento pasar desapercibida, sin lograrlo, me ganan las ganas de la “ganosidad” que asumo conoces.

A diario trato de aceptar que no hay cura para un alma que nace en las brasas, y es… ¡Magnifico! ¿No te parece? La vida a través de este visor es una eterna y sabrosa sensualidad, un golpe sensorial del mundo azotando, empujando, rasgando los sentidos constantemente, erizando la piel y sus granulaciones con el soplido de un viento, haciendo orgias de ideas mientras el horizonte solo sabe alienizar la respiración con hedores de todos los elementos de esta madre tierra. Esa eterna discrepancia de ser miserable y ser iluminada, voy o vengo, voy de regreso o es que ni he comenzado, ¿Debo apretarle la cintura a mis venas y que salga mi folclor en una arritmia? o ¿Debo soltar todo en cada paso hacia el mundo? Vivir es un arte, ¡debe serlo! ¡Lo es! y como podrás leer, no conozco otra forma.

Sinceramente

Sparkle, S