domingo, 10 de diciembre de 2017

Durante la ausencia de Morfeo II

¿Dormir? ¿Qué es eso? No recuerdo la última vez que logre dormir en serio y en serie. Hoy cuando desperté fui al baño a lavarme la cara y me quede un momento mirando estas ojeras que sostienen mis ojos. 

-¡Arduo trabajo! - pensé

Mal pasarla, mal dormir y mal vivir no es un trabajo fácil. Se requiere empeño, temple, expectativa, excesos de adrenalina y muchas veces la ausencia de todo lo anterior. Para autodestruirse hay que tener las dosis adecuadas de ciertas tendencias que nos reconocemos, aceptamos y valoramos a cierta edad; entonces de ahí partimos. Sabemos que piezas mover, sabemos cuáles no mover o jugamos a que no sabemos y al final sí sabemos pero esperamos el tiempo justo para hacerlo o quizá no sabemos cuándo pero que importa si nadie sabe todo eso que no puede saber, nadie sabrá o quizá todos lo saben, todos notan las manías, todos menos tú pero no importa, el final es el mismo. Las probabilidades y las improbabilidades son solo acertijos, al final nos damos esas dosis que nos tengamos dar y las llevamos con nosotros hasta donde tengamos que ir sin importar lo que tengamos que hacer porque cada quien sabe lo que hace que postergue y se sostenga su propia existencia en este idilio doloroso, cada quien sabe que vicios alimentar, que mentiras contar y cuantas de esas se va creer.

-¡Pinches ojeras!- pensé

¿Dormir? Dormir siempre ha sido un problema para mí. Uno de mis primeros recuerdos de infancia es estar sentada en una hamaca que se mecía en la oscuridad de una habitación, no sé si mamá o papá mecían la hamaca para que durmiera pero no lo lograban, recuerdo estar sentada mirando hacia la luz amarilla de la cocina, quizá tendría unos tres o cuatros de edad. Por comentarios de mi madre confirme que eso era algo que sucedía a menudo. Cuando tenía seis y dormía en una litera con mi hermana mayor recuerdo pasar muchas noches despierta solo mirando de nuevo aquella luz de la cocina y bueno… podría continuar con historias de “no podía dormir” hasta mi actualidad. 

Afortunadamente ahora ya cuento con armas suficientes para hacer ameno el insomnio. Ya traigo demasiadas “chaquetas mentales” con que joderme la existencia y voy agarrando otras nuevas en el camino, también tengo “memes” para fugarme y este desquicio constante de desquebrajarme en letras que cada año se vuelve más incontrolable. 

-¡Estas envejeciendo! – pensé

¿Dormir para qué? Ahora que me siento tan miserable pero a la vez tan viva, creo que debo dormir solo lo necesario. Y a veces aunque el cuerpo me hable y me pida un descanso siempre encuentro la manera de seducirlo y estar otro ratito echando desmadre aquí adentro.



lunes, 27 de noviembre de 2017

Información que cura

Por las mañanas cuando despierto me encanta quedarme a oscuras escuchando música por un lapso aproximado de quince minutos; casi siempre elijo Jazz, Blues o Reggae, a veces amanezco más intensa que otros días y elijo cantos sacros bizantinos o despierto tropical y pongo un rico Bossa-nova.

Es probable que un día me encuentres caminando en círculos a las 3 de la mañana, si me preguntas que me preocupa quizá diga algo tan extraño cómo lo siguiente: “No puedo creer cómo es que la iglesia siga argumentando tanta moralidad, si en los siglos más florecientes de los reinados europeos permitió y consintió más de 500 años de incestos y relaciones sexuales consanguíneas por la lucha de poder”

En medio de cualquier conversación te pediré un segundo de pausa, correré a mi libreta y anotare un par de ideas. En muchas ocasiones cuando conversemos, notaras que mi mente no está ahí. Me disculpo por eso, mis ideas viajan muy rápido, hago siempre lo posible por no fugarme tanto.

Cada que pueda te recordare lo importante que eres para mí y lo importante que es tu existencia en este mundo. Lo haré porque no puedo evitarlo, hay una fuerza en mi interior me incita a dar todo de mí hasta donde se pueda, hasta el límite. He aprendido a vivir con eso y darle el mejor uso posible. Es cómo un don de amor inagotable. Disfrútalo.

Odio la discordancia entre lo que un ser dice y lo que hace. Me veras discutir con seres que no están en la realidad, seres que viven mundos de fantasía. Seres que dañan al prójimo en cierto tipo de egoísmos que no vale la pena cultivar.

Me encanta reír y hacer reír a las personas. El 99.9% de las veces te sacare una sonrisa. El 0.1% de las veces me odiaras pero tú sabes que del odio al amor hay un solo paso.

Debes saber que para escribir solo tengo un lema: “Si cuando me lees no te enamoras de mí, entonces estoy escribiendo mal” 

miércoles, 30 de agosto de 2017

Durante la ausencia de Morfeo

4:30am 
En los últimos 45 días la vida me ha pateado en la cara un sin fin de veces. Me ha desarmado, me ha escupido, me ha hecho mirarme al espejo y no reconocerme. Me tiene a prueba, aun no se de que. Todavía no sé que tengo que aprender de todo esto o si es que hay realmente algo que aprender pero aquí estoy con la mejilla llena de lagrimas secas. Aquí estoy, misma alma, mismo cuerpo pero mas despierta que nunca, con el corazón en las brazas, ardiendo al rojo vivo pero aguantando el ardor, resignada a que esto no tiene para cuando terminar.

Todas las esferas de mi vida están colgando de un hilo tan delgado que estoy aterrada. Tres tornillos mas me han tronado en la cabeza. Cuando eres niña nadie te prepara para esta absurda adultez, nadie. Pareciera que estamos en una realidad en la que ya nadie puede decir "Ya no puedo más" Es cansado, es difícil, es complejo lidiar con la existencia propia, ademas de tener que lidiar con tus decisiones quieras o no lidias con la existencia del prójimo y lo que esto conlleve. Ahora mismo me ha tocado lidiar con este bache de problemas familiares, existenciales, profesionales y sociales que me están partiendo en dos desde adentro. Todo se estuvo cocinando aparte y un día se pusieron de acuerdo y se han confinado para hacer una bomba molotov que me ha reventado en la cara. Aun la traigo astillada. Lo hermosamente miserable de todo esto es que queridos amigos, lo que ya saben; cuando se presenta un lió al principio solo puedes ver la punta del iceberg, lo demás viene atrás y se viene con más fuerza.

No se hasta cuando resista. No se que va pasar, pongo todo de mí, todo mi esfuerzo y aun así sigo viendo caer todas las piezas del tablero. Estoy cansada, estoy entumida y si un día de estos no sabes de mi, no te asustes, no estaré muerta. Ese día tendrás la certeza de que me canse de intentarlo y me deje vencer por lo que sea que crea que hacerme añicos es divertido.

Queridos amigos, si algún día recibieron algo de mí que les levantó el animo, ahora es cuando regresar la dádiva porque amigos, ya no puedo más, me estoy apagando.

lunes, 21 de agosto de 2017

El orden de los factores no altera el producto

Sé que un día mi corazón va dejar de latir. Sé que puede suceder en cualquier momento. Quizá una mañana no despierte o quizá se detenga en medio de una discusión, odiaría que sucediera mientras miro una película de suspenso o de terror, por eso evito ese tipo de películas y eso es quizá lo más hipocondríaco que hay en mi ser. Mi abuela murió de un paro cardíaco, nunca supimos si tuvo el paro antes de caerse en el baño o si se cayó y luego tuvo el paro. Lo que si se es que odiaba que el baño se quedara mojado, no secar el baño después de ducharte era un boleto seguro a recibir la furia de la abuela ¿irónico no? todo indica que se resbalo porque alguien olvido secar el baño.   

Las mujeres en mi familia somos propensas a las enfermedades cardíacas. Yo ya tuve un susto hace un par de años, no entrare en detalles y bueno… con suerte llegare a los 60. Cuando tenía 15 años decía que quería morir a los 25 para morir joven y bella ¡Que pendejada! Definitivamente ahora quiero morir a los 35, para morir joven, bella y empoderada ¡Es broma! Ya me resigne a que tengo que echarle ganas a este show, aunque muchas veces no entienda que está sucediendo, parece ser que: “TODO SUMA”

Regresando a lo del corazón, honestamente creo que antes de que se detenga alguien me lo va hacer pedacitos, del tamaño de micras y no habrá vuelta atrás, entonces ese día voy a desear que se detenga y lo voy a lograr, tarde o temprano. Soy asquerosamente romántica. No ingenua, solo romántica y eso a veces no es tan divertido. No es mi culpa, la culpa es de la información que entró y entra a mi sistema, realmente deseo que dejen de educarnos con historias de príncipes y princesas, ya nos jodieron la existencia suficiente. Es difícil cambiarse el chip, no imposible, solo difícil, no sé si algún día logre sacarme todos los chips que me estorban en la maceta. El punto aquí es cuidar lo que uno mete al cuerpo, en todos los sentidos… por medio de todos los sentidos. El bombardeo de información basura es cada día más grande e inminente, cada día nos saturamos más y más. Hay días que quisiera no abrir los ojos y no mirar todo el desperdicio que se publica en Internet, hay días que quisiera lidiar con mi propia mierda y no tener que tragarme la de otros de manera involuntaria. Yo creo que ya estamos entumidos con tanta chingadera. Ayer juraría que perdí una hora de mi vida mirando vídeos en Instagram en una cuenta donde una chica asiática arroja su rostro contra distintos tipos de pan  hasta lograr despedazarlos,  la cuenta tiene 172 mil seguidores y hoy solo quiero pensar que algún día eso me va servir para algo. Quizá sí, porque ahora sé que las magdalenas son más resistentes que los croissants y por supuesto una magdalena sería una buena arma de defensa en alguna discusión sin sentido con alguna persona sin sentido. La próxima vez que compre un pan bon beliceño voy a tener los peores pensamientos, lo sé.  

Hay tantas formas de entumirse el cerebro y no pensar más allá de lo que ya está dicho. Cada quien elige su “apendejador” y lo abraza de la forma que quiere. Yo a veces me distraigo con cosas tan banales que acabo enojada conmigo, me regaño y entonces hago de mi ocio algo que me de satisfacciones. Todo se resume al placer. Por eso solo le prendo velas a Epicuro, al Tinder y a mi insaciable sed de saber. Placeres, dulces y odiados placeres. Con eso de que viviré poco, me vierto sin miedo a casi todo y eso sucedió cuando entendí que todo se puede ir al caño en un parpadeo. Aún tengo reservas pero trabajo en ellas. Mi receta recomendada es aventarse sobre las artes como un león, abalanzarse sobre el prójimo como un Koala y darles toneladas de abrazos, compartir  sobre las mentes las cosas de las que tengamos certeza y mantenerlas regadas todo el tiempo con ríos de conocimiento, en algún punto algo tendrá que brotar de ahí.

Hace un tiempo un muy buen amigo me dijo que lo único que odiaba de mí era que quería pasarme de lista todo el tiempo. Me hizo reír y después me dio a pensar muchísimo, lo mire a los ojos y entendí que lo que dijo no era personal, era simplemente la voz de una sociedad hablando a través de su boca. Realmente creo que es importante tomar en cuenta desde donde una persona lanza un absoluto, su construcción, su entorno, sus ventajas y sus limitaciones. Sonreí y le dije: ¡Entonces espero que lo que más amas de mi te mantenga cerca! y se rompió la tensión. Cuando recuerdo ese episodio solo puedo pensar en ¿cómo es posible que naturalmente querer ir más allá más sea tan aberrante para una sociedad? Hay algo muy jodido en esta cultura mexicana y si, por supuesto que si seguimos educando mocos que crean que es más importante ser “el más chingón” con connotaciones muy alejadas de ser “el más inteligente” y totalmente enfocadas a ser “el o la más fuerte”, “El vergas”, “El o la más cabrona”, “El Babo” o “La Jenny” estaremos jodidos por siempre.

Cuando estoy sentada frente a mi laptop a las 4:00 am tirando mi verborrea, siempre hago lo posible porque sume y no reste. Aunque a veces solo logre escribir esbozos de lo que realmente quisiera decir, creo que debo seguir intentándolo y ustedes también. Hoy voy a leer Los Cantos de Maldoror hasta que quedarme dormida, ya no se publican libros como ese, ya no encuentro escritos como esos en los que había que meterse una pajilla en la corteza cerebral y sorber hasta que se seque, salga lo que salga. No solo escupir tres versos y sentirse Benedetti. Ayer me tope en las redes una imagen de la chingadera de “Te choca, te checa” es tan 90’s, esa frase romántica no aplica en el mundo real. Habrá miles de proyecciones sobre lo que te choca pero no necesariamente te checa, hay personas que simplemente se educaron o se educan en la antipatía y ese es su mundo feliz, hay que respetarlo. Basta de decretos de bolsillo. Me cagan el 90 % de los aforismos, el otro 9 % aún me produce placer y el 1 % sale de mi cabeza todo el tiempo y de ahí desarrollo textos, entonces los tolero porque son la puerta de entrada y bueno al parecer TODO SUMA.

Jardín de Epicuro


sábado, 1 de julio de 2017

De lengua me como un taco

Hoy por la mañana Ann me acompañó a tomar el taxi a casa, eran las 5:30 am, casi no dormimos, tiene una plática muy amena y enrollarse con ella durante horas es algo bastante fácil, me encantan las noches que puedo disfrutar tiempo con ella. Durante toda la noche me olvide que tenía que trabajar; por la mañana y no sé porque carajo justo en medio de un orgasmo matutino vine a recordar que debía apresurarme para tomar el autobús al trabajo y que además tenía que hacer escala en casa para asearme y uniformarme. 


De camino a tomar el taxi a nuestro costado paso un señor en una bicicleta quien no titubeo en aventar unos silbidos y un par de palabras que no logre entender pero por el tono me doy una idea que eran algunas guarradas. Ann no lo noto o si lo hizo lo disimulo bastante bien, ella venía hablando de otras cosas mientras tomaba mi mano pero yo si me incomode y me enoje, no dije nada pero me distraje de su conversación y comencé a pensar ¿Con que derecho este hombre nos interrumpe? ¿No estará al tanto de que somos dos y el uno? ¿En verdad cree que puede hablarnos de esa forma?

Llegamos a la avenida principal y se detuvo un taxi a nuestro lado:

-¡Súbanse las llevamos! - dijo el chófer y su copiloto replico- ¡Si súbanse, vamos! 

Ambas nos quedamos mirando. Subirse a un taxi con dos hombres aumenta el riesgo y no lo iba a tomar.

-¡No gracias!-

-¡Como quieran!- dijo uno de ellos y se fueron

No paso mucho tiempo y encontramos un taxi vacío que me llevara, nos despedimos, llegue a casa, ducha, ropa, perfume, zapatos, me amarre los pelos y salí rápido hacia la parada del bus. Son 20 minutos caminando desde mi casa, ya iba tarde. Primera esquina y doblo a la derecha, escucho un sonido: “Psss, psss, pssss” Mire hacia atrás y un hombre de aproximadamente 60-70 años tocándose el pene sobre el pantalón, regrese la mirada hacia enfrente ¡Pinche viejo!

-Pss, pss, psss… psss pssssss- 

¿Es en serio? Pensé. Regrese la atención a mi camino, apresure el paso ¡Pinche viejo! ¡Pinche viejo! Avance una cuadra y me olvide del ruco, iba ya sonriendo pensando en mi maroma nocturna, comencé a perderme en esos recuerdos cuando de repente suena un claxon.

-¡Sabrosa!- gritaron desde un vehículo

¿Es real? Mire mi atuendo y no traía nada ceñido a mi silueta, no entiendo nada, me cae que estos gritan por gritar, no importa si vas con la playera estampada del candidato político que paso por tu colonia o si vas con escote, realmente no les importa, mientras seas mujer ellos van a gritarte algo. 

Avance otra cuadra, levante la mirada y venia un hombre frente a mí, éramos los únicos dos seres en esa cuadra. Respire hondo, mire hacia los lados, ni un alma, al menos ya era de día y observe que hacia el lado derecho se veía un terreno un baldío, me hice a la izquierda y me baje a la acera. Continúe caminando y mire hacia abajo, no quería cruzar mirada con él, no quería que me dijera algo. Mire a la orilla de la banqueta intentando encontrar algo con que defenderme y definitivamente pensé que si me decía algo iba arrojarle a la macetota lo primero que pudiera tomar del suelo. Sin embargo él se veía temeroso, apenas topamos las miradas giro su rostro hacia abajo y paso a mi lado sin articular una sola palabra. Aun así, tuve que mirar de reojo hacia atrás para asegurarme que no viniera hacia mí, con ellos nunca se sabe, nunca.

Ya eran 6:30 de la mañana, llegue a la avenida principal, faltaban solo un par de cuadras, continúe caminando, mire hacia enfrente y como si fuera una plaga, había hombres caminando por todos lados, ni una mujer ¡carajo! 

-Al primero que me diga algo le reviento la chola con lo primero que encuentre en el suelo- Pensé nuevamente. 

De cajón ya estaba muy enojada por tener que salirme de la cama de Ann para ir a trabajar y encima tener que lidiar con estos que se creen dueños del mundo. Cada día es más detestable tener que lidiar con estos seres que gozan de tantos privilegios, podría justificarlos diciendo tantas pendejadas como las que leo por ahí en internet pero con toda honestidad creo que en esta era de la información, quien no corrija sus malos hábitos es porque está muy pendejo o pendeja o de plano están echando la concha en la zona de confort. Es muy fácil decir “Así me o así lo educaron” “Así crecí, así creció” y pocos, muy pocos acaban por decir “Así me educaron pero estoy haciendo un esfuerzo por cambiar” Por SER un mejor humano, un SER humano que respeta la individualidad del otro SER con el que comparte tiempo, espacio, tierra, aire y vida sin importar género, orientación o preferencia sexual, lo sé, en ocasiones puede sonar a que es un sueño guajiro pero afortunadamente existimos unos cuantos seres que podemos repetir esa frase, llevarla a la práctica y replicarla. Apenas ayer escuche a una persona decir con todo orgullo que ella usaba la palabra “Mariconear” para decirles a sus hijos que estaban haciendo algo mal o que estaban siendo muy llorones. Puedo culparla o no, hasta cierto punto puedo cuestionar que hay detrás de ella y esa expresión, quizá así le enseñaron en casa y le parece bastante natural, quizá desconoce el riesgo que conlleva seguir educando niños con esa mentalidad y por ende no ha medido el riesgo; pero la interrumpí y con todo respeto le comente que no me parecía la palabra adecuada porque sin darse cuenta estaba cultivando el pensamiento retrograda que dice que lo femenino es debilidad, que lo femenino es malo y que si antes no lo había pensado, yo la invitaba a reconsiderar su posición. 

Y es que el lenguaje es un problema, es un asunto serio. Vivimos en un entorno lleno de un lenguaje misógino y machista, que parecieran ser la misma cosa pero ambas definiciones son producto de lo mismo y una ensalza a la otra. No podremos llegar a una equidad si no comenzamos por la raíz. Escúchate en tu cotidianidad, analiza tus expresiones ¿Por qué me mandas a chingar a mi madre y no a mi padre? ¿Por qué me dices que te tengo hasta el pito y no hasta la vagina? ¿Por qué me dices que estuvo bien verga y no bien vagina? ¿Por qué me dices que tengo poca madre y no poco padre? ¿Por que no le quitas el género a lo que articulas? Lo que sale de nuestra boca, lo que se repite de voz en voz, lo que se enuncia, lo que se escribe, lo que se cuenta es una base importante de nuestra sociedad, estamos hechos de historias y las historias se escriben y se reescriben pero no lo hacen por si solas. 

Es difícil caminar por las calles sintiéndome constantemente en riesgo. Es difícil mirar a mi hermanita salir a la universidad y no saber si va regresar, es difícil mirar envejecer a mi madre y aceptar que cada día es más vulnerable para poder defenderse de idiotas que la pudieran lastimar. Es complejo no saber si mañana estarás viva, no hay un momento del día en que podamos sentirnos seguras, esto es supervivencia, esto es una guerra contra tus privilegios mi querido macho ¿Aún no notas que te vamos extinguir?


jueves, 15 de junio de 2017

Jefa Godínez


Después de tres intentos me aceptaron la renuncia. Me pone feliz que nadie quiere me vaya, me infla el pecho que llenen de halagos y que todos quieren que me quede, se siente bonito que valoren tus capacidades. Se siente muy bien tener la certeza de haber dado el mayor esfuerzo. Cuando me preguntan porque me voy digo versiones distintas. Ayer dije: “No veo crecimiento laboral a corto plazo en esta empresa” Antier dije: “No quiero estar en Quintana Roo” La semana pasada dije “Quiero estudiar mi maestría” La semana ante pasada dije: “No puedo trabajar con estas personas tan retrogradas” Hoy me dije: “Es un poco de todo, ni yo sé bien, pero siento que debo hacerlo” Lo último es quizá lo más honesto.

Aunque a ti te diré algo más honesto: Por favor ve la fecha de mi última publicación en este blog y ve la fecha del día hoy, esa es la razón, este laburo no me deja pensar, me consume, no me deja escribir, me ahoga. Me hace ser la mejor y la peor abandonando lo que amo. 

30 días y contando para estar de vuelta a la baqueteonada, quizá me tome un mes de vacaciones, tengo un libro que terminar. Quizá me reinvente por vez número 1265999656 y por supuesto ya es tiempo de florecer en letras, me lo debo. Estoy lista, soy tuya. Ya puedes comenzar a rayar palitos en la pared para cuando te haga vibrar el pecho con mis poemas, yo pongo la primera marca: I


domingo, 22 de enero de 2017

Hola, soy yo, la romántica

Voy de vuelta al caribe, al mar, a la sal y a sudar hasta por respirar. Últimamente mi vida está atravesada por fechas específicas, espero sea un asunto de numerología y pronto obtener respuestas porque aun soy un tanto escéptica para eso de las simbologías. Por ejemplo, un día como hoy 22 de enero de 2013 fue la primera vez que puse un pie en Guadalajara y sonara romántico pero es curioso que en esta misma fecha pero cuatro años después este sentada ahora mismo en el aeropuerto diciendo adiós una vez más y con posibilidades de volver o no volver a esta mi segunda casa. Suena muy romántico lo sé, pero las despedidas no son exactamente lo mío. No me siento lista para dejar esta tierra pero tengo que hacerlo, en cuanto resuelva los asuntos que tengo que resolver, podré dar un salto territorial más grande que el que di cuando vine por aquí.



Mi vuelo sale en cuarenta minutos, definitivamente extrañare la vida que llevo aquí. En esta ciudad he encontrado la paz y la calma que tanto me hacía falta, pero una parte de mí, sabe y comprende que esto era algo temporal. Desde que llegue a Guadalajara me encargue de mirar todo con nostalgia y desde el día uno me prepare para el día de la despedida, lo ves soy bien romántica. He disfrutado cada caminata matutina al transporte para ir a trabajar, cada ocasión que salí en búsqueda de alimento al centro histórico y cada canción de mariachi y banda que me aprendí sin saber cómo sucedió. Extrañare los tacos dorados, las mil salsas para los tacos, la birria, el pozole, los lonches y el bolillo, ufff el bolillo, el riquísimo único y excepcional bolillo que preparan en estos lares. Si algún día vienes por aquí, olvídate de las tortas ahogadas, ve una tienda y cómprate un bolillo, ponle mantequilla y sal, después me cuentas lo que es experimentar ese orgasmo de levadura.

Justo ahora traigo música banda sonando en mis audífonos, ten por seguro que eso estaré escuchando en el despegue y te lo digo porque no deben quedarte dudas de mi romanticismo; pero dime ¿qué puedo hacer? estoy enamorada de esta tierra, de su música, de su gente, de su folclor, de su raíz y los hijos e hijas de su vientre (más de las hijas) 

Me voy feliz, muy feliz. Durante el último año logre cumplir sueños y adquirí otros tantos que como límite tienen el infinito, he conocido grandes amigas y amigos, personas que sé que conservare en mi vida para siempre, personas comprometidas con la humanidad de quienes aprendí que el egoísmo tiene varias caras y en ocasiones es una jodida limitación de mente si se trata de hablar de generar políticas y cambios por el bien común. Gente que cree en mí y que yo creo en ellas y ellos. Me los llevo anclados en el corazón. ¿Regresaré? es muy probable, pero antes de eso ocupo emprender esta nueva aventura, en esta ocasión y por primera vez, ir a pasar una temporada a casa no será dar un paso hacia atrás… bueno si lo será pero es para agarra vuelo.


Mi querido Quintana Roo ¿estás listo? ¿me puedo presentar otra vez? he cambiado.