“No trates como Coca-Cola a quien
te trata como Pepsi” Escuche a una
señora decirle a su hija mientras la hija lloriqueaba por el ex novio. Me aventé toda la novela durante el trayecto que compartí con ellas en las bancas
del autobús que me llevaba a casa. Era imposible no escuchar. La señora miraba
a su alrededor buscando aprobación a todo lo que decía. Asentí la cabeza un par
de veces para que supiera que estaba de acuerdo. Por instantes la hija me
miraba como esperando que yo compartiera con ella alguna historia. Algo de mí.
Muy poco hubiera podido aportar. Aún sigo tratando como Cola-Colas a un par de
personas que me tratan como Pepsi.
Después de aquello agrego “El
tiempo es oro” ¡Carajo! Ya no entendía si la regañaba a ella o a mí. La
chiquilla lloraba y una parte de mi lloraba con ella. Esa escena y estos días
de reflexión que me cargo, sumados a esas pinches preguntas sin respuesta.
Seguro me lo decía a mí. Antier cumplí 29 años y estoy hecha un mar de dudas.
No he podido pararme de mi cama en dos días. Me siento tan llena y tan vacía. Estoy
intentando huir de las construcciones sociales y me cuesta trabajo. Me caga
tener pensamientos existenciales en los que cuestiono si estoy donde “debería”
estar, haciendo lo que “debería” hacer, sintiendo lo que “debería” sentir. El puto “deber
ser”, por favor que alguien me haga una exorcismo y se lo lleve lejos, muy
lejos.
Ahora mismo y como casi siempre,
no tengo idea de qué hacer con este cuerpo, mi alma vuela pero este cuerpo hay
que cargarlo y cuidarlo. En mi cabeza bailan ideas tan prominentes, geniales, románticas
y esféricas que si se las cuento sonare como una jodida loca. Mejor se las
presumo cuando pasen de la imaginación a lo material. Son solo los medios para
materializarlas el problema. No veo claro en este momento. Tal vez necesite
dormir otro día más. Usted no me ponga mucha atención, es depresión post
cumpleaños, sucede siempre desde que tengo memoria. Cumplí 12 y ya no quería ser
virgen, cumplí 14 y ya sabía que no quería fiesta de XV, cumplí 20 y quería tener
25, cumplí 25 y ya no quería cumplir más. Lo ve, bastante “normal” nada de qué
preocuparse. Me conflictua porque al parecer me estoy dando el lujo de joderme
la existencia un poco. Es parte de mi reinvención, soy un hermoso camaleón, solamente
aun no decido a que voy a jugar en esta nueva vuelta al sol.
Pasando a temas más “random” ayer
note que este año no hice conteo de con cuantas personas me encame ¿sera un
signo de madurez? ojala que sí. Pase la mitad del año en una relación, así que
eso me indica que este año el número es menor al de los años anteriores. Lógica
pura, Baldor me la pinches Pérez. Deben saber que soy fiel como un perro hambriento
cuando me enamoro y cuando me sueltan la correa sin que yo así lo quiera de igual
forma sigo hambrienta y entonces soy como aquella canción de Sabina que dice: “Y me envenenan los besos que voy dando, y sin embargo cuando
duermo sin ti contigo sueño, y con todas si duermes a mi lado”
Creo que lo más hermoso de este
año es como bien le dijo la señora del autobús a su hija “Mijita saca de lo
malo lo bueno” Así que es importante
mencionar que de aquella equívoca relación encontré el camino que me llevo a
sumergirme en el activismo; de mente, cuerpo, espíritu, voz y acción. He dejado
que mi ego se mastique las entrañas junto a mi egoísmo y ahora me reconozco
parte de un todo y he de alzar la voz
por ese todo. Ya no soy una revolucionaria que se guarda sus demandas para sí
misma, ya no soy egoísta. Solo soy egoísta con mis horas de sueño, esas sí, no
las comparto.
-Tantos años dando la piel al
pueblo, ya era el momento de trascender – dijo un amigo cuando le hice este
comentario. Morí de risa con su réplica.
Otro amigo, mi mejor amigo ha
dicho que “Caldo de gallina vieja hace buen caldo” Te amo Raúl. Ninguno como
tú. Si un día lees esto, debes saber que no hay quien me conozca mejor que tú.
Contigo me pongo todas las máscaras y ninguna a la vez, tú siempre sabes,
siempre. Sé que piensas que yo echare polvo sobre tu tumba primero, pero voy
que vuelo campeón.
En fin estoy casi casi
escribiendo una carta de despedida y no lo haré, no abriremos esta puerta.
Estoy friqueada por mis XV por 2
menos 1 y porque casi me atropellan tres veces la semana pasada, en ninguna fue
mi culpa. Si un día desaparezco sé que tardarían muchos días en notar mi
ausencia. Si me encuentran cuando parezca un pez globo, por favor échenme al
fuego y no permitan que mi madre me vea así.
Por eso me caga y me encanta cumplir años me pongo así como
le dijo la señora a su hija; así “bien sabe cómo” Expresión jalisciense.
PD. Hagan changuitos para que no me corran del trabajo.