jueves, 16 de abril de 2020

2020

Trabajo estable y demandante, novia estable, mucho amor, muchas risas, mucho empiernamiento, poco descanso y pocos excesos. Vivo tranquila, respirando lento y en ratos mi mente me hace creer que extraño vivir corriendo pero asumo que es el resultado de vivirme en ese estilo de vida durante largos periodos.

Nuevamente no vivo en mi amado sur, ahora estoy en el norte, en tierras planas y acaloradas. Vivo entre estas gentes que son irreverentes: Los norteños. Puedes amarlos u odiarlos, eso dependerá de tu estado de animo. Son directos, atrabancados y en ocasiones los observo tan salvajes que para mi interior sureño resultan ser seres de otro mundo. Estoy aprendiendo a coexistir en su ruidoso mundo. 

He pasado tanto tiempo fuera de casa que no se si un día regrese. Cuando pienso en parar mi nomadismo ya no puedo decidirme sobre donde hacerlo, me cuesta pensar que un día esto se va acabar. Mi trabajo actual me plantea moverme de ciudad cada dos años y eso me tiene a la expectativa de todo lo que pueda venir, ansiosa. Sigo soñando, no paro de cuestionarme todo y mi mente sigue siendo una bomba de tiempo que aun el en cansancio del ajetreo adulto no me deja dormir y me plantea y me re plantea, me invade, me aporrea, me eleva y me mejora. 

Estoy comenzando a aceptar que mis hijos en el trabajo me hablen de usted, creo que ese es un gran paso al "Señorismo" (risa nerviosa). A su vez acepto la responsabilidad cuando me dicen: ¿Entonces que vamos hacer jefa? Mis decisiones impactan en la mente de más de 120 personas. Cobijar esas 120 mentes no es sencillo, ese acto de amor no es NADA sencillo, se requiere un genuino espacio en tu corazón porque un día te llenan de todo y al otro día te drenan todo. Es un circulo vicioso, un gran circulo que me hace crecer todos los días, un gran reto que me hace romper mis limites y en otras tantas veces me llena de ansiedad de no saber ni por donde pero al final entiendo que se requiere y lo hago lo mejor que puedo. 

Mientras más kilómetros recorro más se me fragmenta el corazón, nunca pensé que cupieran tantas personas en este flotador que mantiene mis venas llenas. Hoy quiero a tantos por tantas diferentes razones, he olvidado a tantos por tantas e inesperadas situaciones y extraño a otros más por las simplezas mas absurdas y encantadoras de la vida.

Y de mi ser, lo que mas extraño es: escribir como desquiciada y vivirme en poesía.