miércoles, 30 de agosto de 2017

Durante la ausencia de Morfeo

4:30am 
En los últimos 45 días la vida me ha pateado en la cara un sin fin de veces. Me ha desarmado, me ha escupido, me ha hecho mirarme al espejo y no reconocerme. Me tiene a prueba, aun no se de que. Todavía no sé que tengo que aprender de todo esto o si es que hay realmente algo que aprender pero aquí estoy con la mejilla llena de lagrimas secas. Aquí estoy, misma alma, mismo cuerpo pero mas despierta que nunca, con el corazón en las brazas, ardiendo al rojo vivo pero aguantando el ardor, resignada a que esto no tiene para cuando terminar.

Todas las esferas de mi vida están colgando de un hilo tan delgado que estoy aterrada. Tres tornillos mas me han tronado en la cabeza. Cuando eres niña nadie te prepara para esta absurda adultez, nadie. Pareciera que estamos en una realidad en la que ya nadie puede decir "Ya no puedo más" Es cansado, es difícil, es complejo lidiar con la existencia propia, ademas de tener que lidiar con tus decisiones quieras o no lidias con la existencia del prójimo y lo que esto conlleve. Ahora mismo me ha tocado lidiar con este bache de problemas familiares, existenciales, profesionales y sociales que me están partiendo en dos desde adentro. Todo se estuvo cocinando aparte y un día se pusieron de acuerdo y se han confinado para hacer una bomba molotov que me ha reventado en la cara. Aun la traigo astillada. Lo hermosamente miserable de todo esto es que queridos amigos, lo que ya saben; cuando se presenta un lió al principio solo puedes ver la punta del iceberg, lo demás viene atrás y se viene con más fuerza.

No se hasta cuando resista. No se que va pasar, pongo todo de mí, todo mi esfuerzo y aun así sigo viendo caer todas las piezas del tablero. Estoy cansada, estoy entumida y si un día de estos no sabes de mi, no te asustes, no estaré muerta. Ese día tendrás la certeza de que me canse de intentarlo y me deje vencer por lo que sea que crea que hacerme añicos es divertido.

Queridos amigos, si algún día recibieron algo de mí que les levantó el animo, ahora es cuando regresar la dádiva porque amigos, ya no puedo más, me estoy apagando.

lunes, 21 de agosto de 2017

El orden de los factores no altera el producto

Sé que un día mi corazón va dejar de latir. Sé que puede suceder en cualquier momento. Quizá una mañana no despierte o quizá se detenga en medio de una discusión, odiaría que sucediera mientras miro una película de suspenso o de terror, por eso evito ese tipo de películas y eso es quizá lo más hipocondríaco que hay en mi ser. Mi abuela murió de un paro cardíaco, nunca supimos si tuvo el paro antes de caerse en el baño o si se cayó y luego tuvo el paro. Lo que si se es que odiaba que el baño se quedara mojado, no secar el baño después de ducharte era un boleto seguro a recibir la furia de la abuela ¿irónico no? todo indica que se resbalo porque alguien olvido secar el baño.   

Las mujeres en mi familia somos propensas a las enfermedades cardíacas. Yo ya tuve un susto hace un par de años, no entrare en detalles y bueno… con suerte llegare a los 60. Cuando tenía 15 años decía que quería morir a los 25 para morir joven y bella ¡Que pendejada! Definitivamente ahora quiero morir a los 35, para morir joven, bella y empoderada ¡Es broma! Ya me resigne a que tengo que echarle ganas a este show, aunque muchas veces no entienda que está sucediendo, parece ser que: “TODO SUMA”

Regresando a lo del corazón, honestamente creo que antes de que se detenga alguien me lo va hacer pedacitos, del tamaño de micras y no habrá vuelta atrás, entonces ese día voy a desear que se detenga y lo voy a lograr, tarde o temprano. Soy asquerosamente romántica. No ingenua, solo romántica y eso a veces no es tan divertido. No es mi culpa, la culpa es de la información que entró y entra a mi sistema, realmente deseo que dejen de educarnos con historias de príncipes y princesas, ya nos jodieron la existencia suficiente. Es difícil cambiarse el chip, no imposible, solo difícil, no sé si algún día logre sacarme todos los chips que me estorban en la maceta. El punto aquí es cuidar lo que uno mete al cuerpo, en todos los sentidos… por medio de todos los sentidos. El bombardeo de información basura es cada día más grande e inminente, cada día nos saturamos más y más. Hay días que quisiera no abrir los ojos y no mirar todo el desperdicio que se publica en Internet, hay días que quisiera lidiar con mi propia mierda y no tener que tragarme la de otros de manera involuntaria. Yo creo que ya estamos entumidos con tanta chingadera. Ayer juraría que perdí una hora de mi vida mirando vídeos en Instagram en una cuenta donde una chica asiática arroja su rostro contra distintos tipos de pan  hasta lograr despedazarlos,  la cuenta tiene 172 mil seguidores y hoy solo quiero pensar que algún día eso me va servir para algo. Quizá sí, porque ahora sé que las magdalenas son más resistentes que los croissants y por supuesto una magdalena sería una buena arma de defensa en alguna discusión sin sentido con alguna persona sin sentido. La próxima vez que compre un pan bon beliceño voy a tener los peores pensamientos, lo sé.  

Hay tantas formas de entumirse el cerebro y no pensar más allá de lo que ya está dicho. Cada quien elige su “apendejador” y lo abraza de la forma que quiere. Yo a veces me distraigo con cosas tan banales que acabo enojada conmigo, me regaño y entonces hago de mi ocio algo que me de satisfacciones. Todo se resume al placer. Por eso solo le prendo velas a Epicuro, al Tinder y a mi insaciable sed de saber. Placeres, dulces y odiados placeres. Con eso de que viviré poco, me vierto sin miedo a casi todo y eso sucedió cuando entendí que todo se puede ir al caño en un parpadeo. Aún tengo reservas pero trabajo en ellas. Mi receta recomendada es aventarse sobre las artes como un león, abalanzarse sobre el prójimo como un Koala y darles toneladas de abrazos, compartir  sobre las mentes las cosas de las que tengamos certeza y mantenerlas regadas todo el tiempo con ríos de conocimiento, en algún punto algo tendrá que brotar de ahí.

Hace un tiempo un muy buen amigo me dijo que lo único que odiaba de mí era que quería pasarme de lista todo el tiempo. Me hizo reír y después me dio a pensar muchísimo, lo mire a los ojos y entendí que lo que dijo no era personal, era simplemente la voz de una sociedad hablando a través de su boca. Realmente creo que es importante tomar en cuenta desde donde una persona lanza un absoluto, su construcción, su entorno, sus ventajas y sus limitaciones. Sonreí y le dije: ¡Entonces espero que lo que más amas de mi te mantenga cerca! y se rompió la tensión. Cuando recuerdo ese episodio solo puedo pensar en ¿cómo es posible que naturalmente querer ir más allá más sea tan aberrante para una sociedad? Hay algo muy jodido en esta cultura mexicana y si, por supuesto que si seguimos educando mocos que crean que es más importante ser “el más chingón” con connotaciones muy alejadas de ser “el más inteligente” y totalmente enfocadas a ser “el o la más fuerte”, “El vergas”, “El o la más cabrona”, “El Babo” o “La Jenny” estaremos jodidos por siempre.

Cuando estoy sentada frente a mi laptop a las 4:00 am tirando mi verborrea, siempre hago lo posible porque sume y no reste. Aunque a veces solo logre escribir esbozos de lo que realmente quisiera decir, creo que debo seguir intentándolo y ustedes también. Hoy voy a leer Los Cantos de Maldoror hasta que quedarme dormida, ya no se publican libros como ese, ya no encuentro escritos como esos en los que había que meterse una pajilla en la corteza cerebral y sorber hasta que se seque, salga lo que salga. No solo escupir tres versos y sentirse Benedetti. Ayer me tope en las redes una imagen de la chingadera de “Te choca, te checa” es tan 90’s, esa frase romántica no aplica en el mundo real. Habrá miles de proyecciones sobre lo que te choca pero no necesariamente te checa, hay personas que simplemente se educaron o se educan en la antipatía y ese es su mundo feliz, hay que respetarlo. Basta de decretos de bolsillo. Me cagan el 90 % de los aforismos, el otro 9 % aún me produce placer y el 1 % sale de mi cabeza todo el tiempo y de ahí desarrollo textos, entonces los tolero porque son la puerta de entrada y bueno al parecer TODO SUMA.

Jardín de Epicuro