jueves, 28 de enero de 2016

2x1 los miércoles

En algún tiempo estuve engolosinada con la encargada del videoclub más cercano a casa, solía ir hasta tres veces por semana a rentar películas, miraba hasta dos diarias con tal de tener un pretexto para regresar pronto. Me encantaba conversar con ella, le pedía recomendaciones, le sacaba plática sin llegar a verme tan obvia. Era como si el tiempo en su compañía pasara más lento, le saboreaba la boca y me daban ganas de lamerle hasta la blancura de los dientes, ella no lo notaba pero yo sentía que su mirada penetraba hasta por debajo de mi dermis y esa sensación me hacia apretar las piernas constantemente y pensar en envolverme en sabanas con ella.  Nunca le pregunte su nombre, ni ella pregunto el mío, en realidad  para ella yo era una cliente más y para mí era una distracción vespertina dado que tenía una ausente novia a la cual veía cada que a ella le diera la gana; pero ese no es mi pretexto para justificar mi coqueteo, en realidad: soy una autentica depredadora sexual; disfruto el juego de cazador-presa, disfruto torear a las ganas, robar miradas, sonrojar, hacer que aprieten los dientes de decidía o excitación, busco reacciones y las encuentro.

En el videoclub había un cibercafé y me echaba hasta dos horas en el lugar conversando banalidades en el entrañable “Messenger” pero siempre con la mirada puesta en ella. Una tarde que llegue al videoclub ya no estaba, había renunciado, se acabó el juego. No dure mucho en encontrarme otro.

No sé con exactitud cuántos años pasaron, solo sé que una noche que andaba de antro sentí una mirada desde una mesa cercana, era ella. Era ella y ahora se veía exquisitamente madura, era ella y supe que no me reconoció porque en su mirada tenía un desconcierto típico de cuando miras a tu presa por primera vez.

-¿Te acuerdas de mí?
-… No
- Que mal, deberías acordarte de mí, me acabas de romper el corazón.
- ¿Por qué debería?
-Porque hace años quería meterme a la cama contigo
-¿Y ya no quieres?
-Si quiero.

Lo sé, todo apunta a que me encame con la chica del videoclub y en realidad lo hice, solo que me arrepentí a medio acto. Me detuve y le dije que prefería esperar a conocernos mejor, aun no sé qué paso, ni porque lo hice, son de esos acertijos que poco importa resolver. Ella se enamoró de lo que le dije y al día siguiente me despertó con una canción que nunca había escuchado:  

De antes -  Cultura profética
“Yo a ti te conozco de antes…. He visto esos andantes….” Así comienza, amo esa canción.

Creo que esa melodía fue lo más rescatable de esta historia, eso y que aquella no dejo de hostigarme durante días y en ese lapso conocí a una de sus mejores amigas, quien por cosas de la vida apareció para tomar mi corazón e hincharlo de amor para luego hacerlo pedacitos, ya les contare.

jueves, 14 de enero de 2016

Tengo una bolita que me sube y me baja

Siempre que voy en el camión rumbo al trabajo me topo a dos o tres lectores. Algunos sentados, algunos parados columpiándose con una mano y con la otra sosteniendo el libro, pero todos muy embelesados en su lectura, ignorando la urbe, sumergidos en historias únicas. Me gusta leer el título de sus libros e imaginar el contenido y a veces lanzo juicios sobre el lector basada por supuesto en lo que están leyendo, lo sé, no debería, pero mis vicios de personalidad hacen de las suyas. Me gusta mirarlos, me agrada verlos estimulando su cerebro, aunque debo admitir que lo que más me producen son sentimientos entre la añoranza, tristeza y envidia, así de complejo.  

De todos los dones que se me fueron otorgados el de “leer en movimiento” se me ha negado de naturaleza desde que puedo recordar; en cuanto lo intento el mundo comienza a girar junto con las letras, acabo mareada y con un dolor de cabeza impresionante. No duro ni 5 minutos cuando comienzo a sentir que algo anda mal, es duro privarme de ese placer pero no se puede tener todo en esta vida.

martes, 5 de enero de 2016

Una carta de amor

Queridos amigos cercanos sin geografía especifica, 
ustedes saben quienes son:

Agradezco haber compartido aire y luna durante 10 días en el caribe con algunos de ustedes, no tuve la dicha verlos a todos, ni la suerte de poder despedirme de todos pero es de urgencia decirles que siempre los llevo en mi esencia y en el corazón, ya comencé a contar los días para toparnos de nuevo.

Agradezco también el tiempo dedicado de quienes me han escrito mensajes indagando por mis pasos o sus valiosos "Hola" que me abrazan los días, lo sé, no han recibido respuesta y cada que pienso que debo explicarles el motivo de mi ausencia es cuando comprendo lo mucho que los amo.

Queridos compañeros de vida, tengo amor para aventar hacia el cielo, mucha alegría de vivir, mucho trabajo y ganas de continuar así. Vivo con una tranquilidad que es fruto de mucho esfuerzo y dedicación y por supuesto con una sonrisa de oreja a oreja que me enreda las horas en días y en mil emociones que brotan de mi pecho como una fuente inagotable de semillas que voy esparciendo en cada paso que doy esperando en un futuro cosechar mas niveles de autonomía y autorrealización.

Amigos, soy la mujer mas feliz del mundo y eso es todo lo que deben de saber.

Los amo♥

Mharan