sábado, 14 de noviembre de 2015

Miércoles de ceniza

No puedo hablar, la quijada se me atoro en el último jalón. Mis manos tiemblan, no puedo concentrarme, estoy sudando.
Tranquila, tú puedes, lo has hecho varias veces, levántate, sal de aquí.

El aire me falta, quiero gritar, sigo sin poder articular. Quizá no debí fumar tanto. ¿Qué hora es? ¿Cuánto tiempo llevo aquí? ¿Alguien sabrá que estoy aquí?
Tranquila, respira, tu puedes, lo has hecho varias veces levántate, sal de aquí. 

El brazo se me entume, no puedo respirar, mi pecho, me duele el pecho, respira, respira, grita, grita, carajo no puedo gritar, se me atora la quijada. Nadie sabe que estoy aquí, me voy a morir aquí, me quiero morir, quisiera morir en este momento, nadie me encontrara aquí pasaran días hasta que encuentren mi cuerpo, mi pecho, duele, quiero gritar, no puedo.
Tranquila, respira, tu puedes, lo has hecho varias veces levántate, sal de aquí.

– ¡Taxi! ¡Lléveme al hospital por favor!
– ¡Señorita, se ve muy mal, enseguida la llevo, aguante, aguante por favor, no se me    
   muera! 
– Dese prisa por favor 

Tranquila, respira, tú puedes, lo has hecho varias veces, aguanta, aguanta.

– ¡Señora, por favor rápido un doctor la señorita se desvaneció en el taxi no puede respirar,    se ve muy mal! 

Tranquila, respira, tú puedes, lo has hecho varias veces.

– ¿Me escuchas? ¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? ¿Dime el número de teléfono de tu     
   casa?
– ¡Tómale el pulso rápido!
– ¿Me escuchas? ¿Dónde vives? ¿Cómo te llamas? ¿Recuerdas algún número telefónico?
– ¡Revisen su cartera rápido!
– No trae identificación doctor y su teléfono no tiene pila.
– Córtale la blusa y tómale el electro

Tranquila, respira, tú puedes.

 ¿Puedes hablar? Por favor dime tu nombre, dame un número de teléfono.
 044117……
 Vamos, tú puedes, tranquila, respira.
 0441174528689

Tranquila, respira.

– Sí, señora disculpe tenemos a un persona aquí en el hospital nos dio este número de 
  teléfono, es una mujer de entre 20 y 25 años. Viste de blusa amarilla y pantalón de   
  mezclilla, tiene el cabello rizado.
–Tranquila señora, escúcheme por favor, ¿tiene donde anotar? Si, la espero.
–Señora, présteme atención esto es importante, necesito que vaya a la farmacia y me 
  traiga estos medicamentos que le voy a decir, su hija está teniendo una sobredosis y 
  está a dos de tener un paro cardíaco, venga al hospital general lo más rápido que pueda.

Tranquila.
Respira.

Tú puedes.

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