Tengo 27 años y no, no los aparento, siempre conocí personas traga años pero nunca imagine ser una de ellas. Mi temor es que un día se me vengan los años encima y entonces tenga 40 y parezca de 60. No puedo dejarle esta situación a la suerte por lo cual decidí comenzar a cuidarme. El primer paso ha sido dejar de fumar tabaco después de 15 años de ser una contaminadora de aire imparable. He tenido recaídas pero tengo 2 meses sin comprar una cajetilla. Es un avance.
Soy sureña, caribeña, nací en Chetumal, Quintana Roo en el mes de noviembre eso quiere decir que existe la posibilidad de haber sido procreada en el mes del amor, eso explicaría por qué tengo tanto amor para dar. Actualmente vivo en Guadalajara, Jalisco estoy aquí desde hace 10 meses y planeo quedarme por tiempo indeterminado. Estudie una carrera que no me gusta pero estoy oficialmente graduada y parte de la decisión de venir por aquí, ha sido para estudiar un poco de lo que realmente me gusta: La escritura. Siempre intente tener un diario pero me resultaba muy soso escribir lo que hacia todos los días y las veces que lo hacía escribía como si alguien fuera a leerlo, siempre cuidando lo que ponía. Trataba de mantener una buena ilación, ortografía, signos de puntuación, acentos, etc… Me sorprendía haciéndolo, me enojaba y dejaba de escribir porque sentía que no podía ser sincera conmigo misma si escribía en mi diario esperando que alguien lo leyera. Cuando tenía 15 años escribía toda mi verborrea mental en una libreta y ahí si era una despiadada con mi alma día y noche. No andaba muy feliz en aquellos días tenía problemas existenciales del tipo: Adolescente incomprendida. Esa libreta desapareció de mi habitación nunca hice preguntas por temor al cuestionamiento de su contenido.
Mido 1.63 cm y peso entre 65 y 67 kilos, tengo un par de kilos extras que se me subieron al cuerpo hace unos 5 años cuando decidí dejar de intoxicar mi cuerpo con sustancias ilegales, subí 10 kilos el primer mes de rehabilitación ya se imaginaran como andaba. Desde eso no los he podido perder, tampoco pierdo la fe, sigo intentándolo. Mi piel es morena, mi cabello es castaño oscuro y afro. He vivido toda mi vida en un mundo donde de cada 100 niños existimos 3 con afro. No ha sido fácil. Los primeros años de mi vida lo odiaba, me hacía ver muy distinta a las demás niñas y creo que ya sabemos que el estereotipo social es un ente que aturde las emociones humanas. Muchos años me amarraba el cabello, lo estiraba lo más que podía, me lo engomaba con gel, spray, vaselina, cera o lo que encontrara para ponerle con tal que no se moviera de su lugar, mi cabello tiene vida propia, se manda solo.
He pasado por muchas etapas; por ahora no entrare en detalles pero definitivamente esta es mi mejor versión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario